Un equipo pequeño de Madrid que trabaja con comunidades digitales de entretenimiento: cómo se organizan, quién las cuida y qué decisiones sostienen el día a día.
Total Battle Corp no nació como agencia. Empezó como un cuaderno de notas sobre cómo se comportan las comunidades de entretenimiento cuando alguien las cuida con criterio y sin ruido.
Origen
Madrid, primeros encargos
Una editora de contenidos y un moderador de foro empezaron a documentar por qué ciertos lanzamientos se apagaban en dos semanas. La conclusión fue incómoda: casi nunca era falta de presupuesto, sino de calendario, escalado y criterios escritos. Ese cuaderno se convirtió en la primera plantilla de trabajo.
Consolidación
Equipo estable en Serrano
Antes de ampliar el equipo se fijaron tres decisiones que siguen vigentes: no prometer cifras de crecimiento, no trabajar con calendarios cerrados sin ventanas de ajuste y no separar moderación de contenidos. Esa coherencia permitió pasar de proyectos puntuales a acompañamientos de varios meses.
Especialización
Entretenimiento digital
Rechazamos encargos fuera del entretenimiento digital. No fue una postura de marca, sino una decisión operativa: los tiempos de una comunidad de entretenimiento no se parecen a los de otros sectores, y mezclar contextos diluía los criterios de moderación y el tono editorial.
Resultados
Lo que se puede medir
Con el tiempo dejamos de reportar número de miembros y empezamos a mirar retención por cohortes, tiempo hasta la primera interacción y proporción de conversaciones con respuesta. En varios proyectos, ajustar el ritmo de publicación según esas señales redujo el volumen de incidencias de moderación en las semanas posteriores a un lanzamiento.
Actualidad
Equipo pequeño, encargos concretos
Trabajamos con un número limitado de comunidades a la vez para poder mantener el nivel de detalle en calendarios, escalado de casos y documentación. Cuando no podemos asumir un encargo con garantías, lo decimos antes de firmar nada.
Total Battle Corp no nació de un plan de negocio cerrado, sino de encargos pequeños que fuimos encadenando. Estas son las etapas que explican por qué hoy trabajamos como trabajamos.
2016
Empezamos cubriendo turnos de moderación para dos comunidades de entretenimiento en Madrid. Aprendimos a redactar normas claras y a distinguir una crítica dura de un conflicto real.
2018
Incorporamos planificación editorial: calendarios con ventanas de ajuste, responsables por bloque y soporte de moderación previsto antes de cada lanzamiento. Dejamos de improvisar los picos de actividad.
2020
Sustituimos los recuentos de miembros por cohortes de retención y tiempo hasta la primera interacción. Los cuadros de mando empezaron a servir para decidir, no solo para presentar.
2022
Organizamos encuentros con aforo limitado y retransmisiones paralelas. La logística de eventos nos obligó a documentar protocolos que hoy usamos en cualquier proyecto.
2024
Consolidamos un equipo de perfiles mixtos: moderación, contenidos, analítica y coordinación de eventos. El método que aplicamos hoy es la suma de errores corregidos, no una teoría previa.